Crear, innovar, compartir, jugar, participar y cambiar son algunos de los objetivos que persigue el movimiento “Maker”. Un Maker prefiere construir o hacer algo en lugar de comprarlo o encargarlo, este movimiento promueve la creatividad, la colaboración y el aprendizaje a través de la fabricación y creación de nuevos productos.
El movimiento “Maker”, tiene en parte su origen en el movimiento DIY (Do it Yourself o Hazlo tú mismo). Este movimiento se fundamenta en hacer y contar lo que se hace, con el objetivo de divulgar y compartir conocimientos de forma gratuita. Generalmente se trata de información de carácter técnico-científica, y se comparte generalmente haciendo uso de Internet para contribuir con ello a crear un mundo mejor. Se trata de democratizar el conocimiento y que de esta forma las personas lo puedan aplicar en su vida cotidiana o seguir trabajando en su mejora.
Los Makers se caracterizan actualmente por la utilización de tecnologías modernas y por utilizar las ventajas que ofrece una economía cada vez más globalizada. Entre esas tecnologías podemos encontrar impresoras 3D, escáneres 3D, microcontroladores, drones, etc. así como la utilización de software libre en sus diseños y creaciones.
Esta filosofía también se puede encontrar en algunos planes de estudios, en ellos el aprendizaje se obtiene a través de la creación, la experimentación y la resolución de problemas prácticos. Todo ello facilita el desarrollo de la creatividad, la colaboración, el pensamiento crítico y la iniciativa de los alumnos.
Actualmente ya es habitual encontrar espacios de creación o espacios “Makers” en algunos centros educativos de nuestro país, en ellos los alumnos tienen acceso a herramientas, tecnologías, software y materiales para sus creaciones.

























